Moreno blanqueó su "posición" y descolocó a Infobae: del control de precios al remoto
En una entrevista que ya amenaza con convertirse en material de archivo para las futuras cátedras de Comunicación Política Descontrolada, el dirigente peronista Guillermo Moreno sorprendió a propios, extraños y al encargado del catering al confesar, en diálogo exclusivo con Infobae, que en sus relaciones con travestis es "pasivo siempre".
La declaración, que nadie tenía en el punteo de preguntas económicas ni en el bloque sobre comercio interior, irrumpió con la misma contundencia con la que Moreno solía irrumpir en reuniones empresariales con guantes de boxeo y estadísticas del INDEC bajo el brazo.
Esta vez, sin embargo, el ex funcionario dejó de lado los índices de inflación y decidió transparentar otro tipo de "posición".
Según testigos imaginarios del estudio, el clima pasó de entrevista política a programa de medianoche en cuestión de segundos.
Moreno, fiel a su estilo frontal, habría aclarado que "en la vida hay que asumir el rol que a uno le toca" y que su definición responde a "una cuestión doctrinaria".
Algunos analistas ya especulan con que estaría preparando un nuevo documento titulado Conducción estratégica y otras formas de dejarse conducir.
En redes sociales, la frase "pasivo siempre" se volvió tendencia en cuestión de minutos. Militantes, opositores y curiosos comenzaron a debatir si se trataba de una metáfora política, una autocrítica histórica o simplemente una confesión sin sobreprecio.
No faltaron quienes recordaron que Moreno siempre defendió la planificación, aunque nadie imaginó que la planificación también incluyera la vida íntima.
Desde el entorno del dirigente aseguraron, en tono igualmente distendido, que se trató de "una respuesta sincera a una pregunta sincera", aunque todavía nadie logró encontrar cuál fue exactamente la pregunta.
En los pasillos virtuales se comenta que el periodista quedó en silencio unos segundos, revisando mentalmente el guion, el contrato y posiblemente su propio árbol genealógico.
Especialistas en discurso político señalan que la revelación confirma que la grieta argentina ya no pasa solo por economía, justicia o federalismo, sino también por la distribución de roles en terrenos mucho más personales.
"Es la ampliación del debate público", ironizó un consultor que pidió reserva para no terminar trending topic.
Mientras tanto, Moreno continúa su raid mediático con la tranquilidad de quien ya lo dijo todo. Si alguna vez fue conocido por su estilo confrontativo, ahora suma una nueva etiqueta: el dirigente que convirtió una entrevista política en un confesionario inesperado.
En la Argentina del espectáculo permanente, donde cada declaración compite por el premio a la más insólita del día, la confesión de Moreno demuestra que siempre hay margen para superarse. Y que, al menos en lo discursivo, la política nacional nunca deja de ofrecer sorpresas.












