VIDEO | El furcio que volvió por segunda ronda: "no se pudió" ganar las elecciones para Kicillof
En la noche en que los números no le dieron a Fuerza Patria para festejar, la política argentina encontró un nuevo motivo para reírse de sí misma: el verbo.
Entre saludos agradecidos, llamados a la unidad y llamados telefónicos a los culpables de siempre, una frase casi imaginaria se instaló en el ambiente: “no se pudo”.
Imaginemos el escenario: luces que parpadean como el humor de la militancia, una bandera ondeando que más parece un pañuelo con resaca, y el gobernador Axel Kicillof subiendo al escenario con la serenidad de quien ordena la derrota desde la calma.
En el micrófono, la intención era firme (reconocer la diferencia de medio punto, agradecer a la tropa y buscar un relato ganador para 2027) pero el español decidió hacer su show propio.
La anécdota circuló rápido: un "no se pudo" pronunciado con la misma torpeza con la que un delantero falla un penal en el último minuto. La militancia, lejos de escandalizarse, sacó las remeras y empezó a cantar: "¡Otra vez el verbo nos dio!".
En la sobremesa política, los chistes se reprodujeron con la velocidad de un meme: “si ‘pudió’ fue noticia en 2021, ahora ‘no se pudo’ es trending topic”, dijo en voz baja un asesor que prefirió no dar su nombre porque, según explicó, “el verbo lo persigue y hoy encima tiene voto”.
Los más jóvenes inventaron un ranking: “Los grandes furcios del peronismo”, con capítulos, gifs y hasta un subcapítulo dedicado a los gerundios traicioneros.
Los opositores, por su parte, no perdieron la oportunidad. Enoc, un dirigente de La Libertad Avanza que practica el sarcasmo como deporte nacional, lanzó una campaña digital en broma: “Si lo dijo, nosotros no lo escuchamos; si no lo dijo, igual ganó la interna del humor”.
El tono fue de mofa amable, esa mofa que en las redes sociales se disfraza de consigna y al rato aparece en un meme compartido por la tía que no vota pero le encanta opinar.
En el búnker oficial, los voceros trabajaron doble turno: primero para explicar la derrota, después para explicar el lenguaje. “Fue un lapsus, nada más”, dijo un secretario con cara de quien ya corrigió tres comunicados en la misma noche.
Los lingüistas de Twitter, sin embargo, pidieron calma: “Los verbos también sufren”, tuiteó una académica, y añadió con humor: “Sugerimos darles mate y un rincón cálido”.
El humor, en estas noches electorales, cumple dos cosas: alivia la derrota y lo transforma todo en relato. Y así, entre la bronca y el chiste, el hipotético “no se pudo” (real o imaginado) pasó a formar parte de la mitología política de una noche en la que lo que faltó fue punto y medio, y sobraron chistes para el archivo.
Aclaración periodística: en el discurso de Axel Kicillof tras las elecciones del 26 de octubre de 2025 no consta que haya pronunciado la frase “no se pudo” como furcio; los testimonios y coberturas registran que el gobernador habló de una derrota “muy ajustada” y dijo expresiones como “Pudimos renovar 15 diputados y uno más” en su balance del resultado.












